Ahora debo considerar como los sabios del futuro describirán esta histórica noche. Mucho
tiempo después de que el Sol se retirase a su lecho, oscureciendo las puertas y ventanas de la
Mancha, Don Quijote con paso decidido y firme expresión en su rostro veló armas en el patio de
un magnífico castillo. ¡Oh! torpe fabulador de vacías vanaglorias, ésta, de todas las noches, es
la menos venturosa para dar rienda suelta a la vanidad. ¡No!, Don Quijote, ¡No! inhala un
aliento de vida y considera como debes vivirla, no pidas nada para tí sino para tu alma, ama
no lo que eres sino aquéllo en lo que te puedes llegar a convertir, no busques el placer, pues
podrías caer en el infortunio de encontrarlo en demasía, mira siempre adelante. En los nidos
de antaño no hay pájaros de hogaño. Se caval con los hombres, se cortés con las mujeres. Vive
con la imagen de aquélla que alienta y justifica todas tus proezas. Vive por Dulcinea.
¡¿Por qué hacéis estas cosas?!
¿Qué cosas?
¡Estas ridículas cosas que hacéis!
Por añadir una pizca de nobleza a este mundo.
El mundo. El mundo es un estercolero. Y nosotros no somos sino gusanos que nos arrastramos
por él.
Mi señora sabe que hay algo más noble en su corazón.
Lo que hay en mi corazón hará que me gane la mitad del infierno. Y a vos, señor Don Quijote,
os voy a moler a palos.
Ganar o perder poco me importa.
¿Qué os importa?
Perseguir un ideal.
DULCINEA (escupiendo en el suelo)
¡Por vuestro ideal!
¿Qué significa? ¿Qué es un ideal?
Es la misión del verdadero caballero. Su deber. ¡No!, su deber no. Su privilegio.
Soñar lo imposible soñar
vencer al invicto rival
sufrir el dolor insufrible
morir por un noble ideal
Saber enmendar el error
amar con pureza y bondad
querer en un sueño imposible
con fe una estrella alcanzar
Ese es mi afán
y lo he de lograr
no importa el esfuerzo
no importa el lugar
saldré a combatir y mi lema será
defender la virtud aunque deba
el infierno pisar.
Porque sé que si logro ser fiel
a tan noble ideal
dormirá mi alma en paz al llegar
el instante final
Y será este mundo mejor
porque yo, sin rendirme jamás
busqué, en mi sueño imposible
poder una estrella alcanzar.
El hombre de La Mancha